No todos los suelos se limpian igual, y usar el mismo método o producto en toda la casa es uno de los errores más habituales y más fáciles de evitar sin gastar más dinero.
1. Usar exceso de agua en parqué o laminado. La madera y muchos laminados se hinchan o se despegan con humedad acumulada; una mopa bien escurrida o casi seca es mucho más segura que fregar como en una baldosa.
2. Usar limpiadores ácidos en mármol o piedra natural. El vinagre y otros productos ácidos, muy útiles en baldosa para quitar cal, pueden dejar marcas mate permanentes en mármol y piedra natural pulida: para esas superficies conviene un limpiador de pH neutro específico.
3. Pasar el robot aspirador con succión al máximo en alfombras delicadas todos los días. Una succión muy alta y constante puede desgastar antes las fibras de alfombras finas; muchos robots permiten bajar la potencia específicamente para alfombras delicadas sin perder eficacia en suelo duro.
4. No dejar secar bien la baldosa del baño antes de pisarla. Además del riesgo de resbalón, la humedad estancada en juntas favorece la aparición de moho; ventilar y dejar secar antes de cerrar la puerta del baño evita este problema con más eficacia que solo fregar más fuerte.
5. Usar el mismo paño de microfibra para toda la casa sin lavarlo entre zonas. Pasar el mismo paño de la cocina al baño, o de un suelo muy sucio a uno menos sucio, redistribuye suciedad y bacterias en vez de eliminarlas: tener paños o mopas distintos por zona, o lavarlos entre usos, mejora mucho el resultado final.
